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Poemas, frases e mensagens de vampirius

Seleção dos poemas, frases e mensagens mais populares de vampirius

Me inquietas...

 
Me inquietas…

Con tu andar desnuda por la habitación.
Vas de un lado a otro mirando la luna posada en tu balcón.
Enciendes la música y la apagas sin razón.
Te acuestas una y otra vez mirado hacia el balcón.
Tu corazón late aceleradamente.
Y tu piel arde aun en esta noche casi otoñal.
El gran reloj parece estar detenido a segundos de la medianoche.
Tus manos se aferran a las sabanas de seda negra.
Y el contraste de tu piel da un brillo especial.
Eres tu y tu soledad ansiando la llegada de quien te ame con pasional deseo.
Afuera un viento repentino agita las ramas casi desnudas de unos antiguos arboles.
Y el aleteo de las aves nocturnas corta con tanto silencio.
Una leve llama se apodera de unos leños en la hoguera casi apagada.
Y tus manos liberan a las sabanas dejando la marca de tu presionar.
Giras quedando boca abajo esperando la respiración agitada recorriéndote la nuca.
Y cerraras tus ojos estremeciéndote como un felino en celo.
Sientes el calor inusitado de una piel desnuda tocando tu espalda.
Y gimes de placer sin saber aun quien es.
Sientes como una respiración excitada acompaña a esa boca ardiente besando tu cuello suavemente.
Sigues cerrando tus ojos deseas guardar este maravilloso instante para el resto de tu vida.
No hay nombres, ni palabras, solo una mujer deseosa desnuda acostada boca abajo.
Con su preciosa desnudez expuesta levanta su cintura ofrendando su sensual cuerpo.
Las manos firmes y precisas acarician, subiendo hasta los hombros los brazos casi extendidos.
Que hacen sostener el cuerpo de esa mujer intensa y bella.
Mientras la boca recorre la espina dorsal lamiendo cada centímetro de la espalda.
Las manos se encuentran con el contorno bello de los senos.
Con las yemas de los dedos da giros suaves a los erectos pezones.
Mientras el le besa el cuello y los cartílagos de la oreja, la dama mantiene sus ojos cerrados vedando tan pasional momento a sus retinas.
Son instantes de precioso sentir es la invasión a las zonas erógenas del ser.
Sin oposiciones y sin tabúes, es la necesidad de ser amada sin palabras.
Es liberarse al extremo de dejarse llevar por la maestría del individuo que solo habita en las noches.
Por eso no abrirá sus ojos aun besando cada centímetro de ese hombre ardiente.
Porque existe el peor temor de hallarse sola nuevamente en su alcoba.
Observada por una gran luna solitaria de otoño.
Me inquietas…Mujer con tus noches de tanto deseo y yo tan lejano.
Soñando tu presencia desnuda en mi alcoba…
 
Me inquietas...

Palabras...

 
Palabras…
Las que se callan por temor y por inseguridad propia del ser.
Las que desgarran el alma, de quien ama sin atreverse a decirlo.
Las que parten de esta tierra sin ser pronunciadas.
Las que develan mucho mas sobre lo que ya fue dicho u escrito.
Las que pueden cambiar la angustia por una sonrisa.
Las que todo hijo deseo escuchar de un padre ausente.
Las que desatan inolvidables sensaciones al amar.
Las que se expresan sin prejuicios moralistas.
Las que evitan la discusión tan maliciosa para el que desea armonía.
Las que inician al ferviente devoto.
Las que instalan verdaderas hogueras de pasión eterna.
Las que dan comienzo a las guerras.
Las que el religioso utiliza para su propia salvación.
Las dueñas de la razón aun a costa de la equivocación.
Las que hieren, difaman, mienten y juzgan sin sentido.
Las que brindan afectuosidad y protección.
Las que vanaglorian la belleza de la mujer.
Las que conquistan corazones.
Las que escritas son valederas, porque las dichas el viento se las lleva.
Palabras…
Como las que he callado durante tanto tiempo.
Y las que aun guardo en mi vocabulario.
Para no dar a conocer a quien realmente amo…
 
Palabras...

Percibir tu aroma...

 
Percibir tu aroma…

Hoy halle en la noche recién iniciada
un leve rastro de tu presencia mujer.
Sin la comprensión necesaria me vi arrastrado
hacia el pórtico de mi panteón.
Entra tanta húmeda oscuridad una suerte vibra
de tu enérgico andar, brindo calor a mi frialdad eterna.
Yo sin ti, es el deambular incierto donde otros jamás despertaran
sin las ansias de esa oportunidad.
Donde estas, que solo dejas el rastro del aroma a tu piel
provocándome.
Necesito despertar a centímetros de ti mujer
para saciar tanta soledad.
Eres tu, lo se y con eso es suficiente para
dejar ver mis colmillos a la noche, la cual insta mi andar.
Asediando a otras mujeres con mi voraz necesidad de tu aroma.
Que con audacia te desnudas sobre mi ataúd cuando aun duermo
ocultándome del sol.
Porque bien sabes mi necesidad de ti mujer.
Pero temes entregarte a mi pasional sentir.
Y morir antes de que tu protector sol vuelva a salir.
Sobre las gárgolas que custodian la cúspide de mi panteón.
Por siglos ha sido así, tu juegas a amarme y yo maldigo no poder tocarte.
Conformándome con percibir tú aroma…preciosa mujer.
 
Percibir tu aroma...

Componer...

 
Componer…

Componer la letra de un poema o una canción puede llevar tanto tiempo.
Que al finalizarla todo ya paso, ya no quedan momentos de ese amor.
Por lo cual uno se inspiro en esa tarde gris, donde las lagrimas brotaban sin cesar.
Será el recuerdo perpetuado en una hoja de papel.
Que con suerte volara, sin rumbo como las hojas secas de desnudos arboles en otoño.
Será impulsada por el viento del olvido como lo fue mi primer poema.
Tanto tiempo atrás, que ni el recuerdo trae hasta mi una estrofa de el.
Se que pase varias noches escribiéndolo dejando cientos de palabras sacrificadas con un rayón.
Me moviliza aun hoy, donde mi cabello blanquecino da muestra del tiempo que transcurrió.
Saber que hubo un tiempo de sana ilusión, ni las velas consumidas en mi humilde casa.
Donde la energía era tan escasa, como el abrigo y el pan.
Yo tuve el tupe, de escribir para una gran amor que jamás se consolido.
Hojas marchitas como los sueños de un poeta, que anhela morir con su pluma apoyada en un papel.
Dejando sin final al poema o la canción que tanto desea componer…
 
Componer...

Enséñame...

 
Enséñame…

Enséñame la ruta donde van esos besos que no te he dado.
Y esas caricias entregadas a la luna escondida tras los pinares.
Adonde irán esas lágrimas derramadas sobre una solitaria cama.

Enséñame a vivir sin el aroma de tu piel en cada despertar.
Dime como hare para describir tu respiración sobre mi pecho desnudo.
Si desnudo vivo cada noche esperándote amada mujer.

Enséñame a no soñar despierto porque divago en mi habitación oscura.
Porque no estas a mi lado físicamente y tan deseada.
No se como hacer si tengo todo tu amor pero lo tengo tras el espejo de la distancia.

Enséñame a valorar mi sombra porque sin ti deseo desvanecerme.
Y llegar hasta ti como un soplo de aire cálido a tu fría realidad.
Resignándome con el fracaso de tocar tu alma solo con mis poemas.

Enséñame a quitarme el mote del poeta enamorado de sus musas.
Quiero ser solo tu hombre el resto de mi vida.
Aunque perdure la otra realidad de ser un vampiro solitario.

Enséñame a valorar el merito de haberte conquistado.
Si otros darían sus riquezas por estar en tu corazón.
Y no seguir sufriendo en la distancia, por no haberte besado.

Enséñame a ser equitativamente justo con lo que la vida me ha otorgado.
Aunque tu sigas lejos y yo continúe atrapado entre las letras de mil poemas.
Escritas por un desleal vampiro enamorado…
 
Enséñame...

Me alienta...

 
Me alienta…

Me alienta la muerte del sol en cada atardecer, ir en tu búsqueda.
La nieve anegando el camino jamás fue obstáculo para quien sabe lo que busca.
Ni las noches nubladas y tempestuosas donde la luna carecede presencia.
Tampoco las hordas de falsos humanos con sus antorchas ardientes.
Serán motivo de resistencia para que llegue hasta tus anhelos.
No hay temor alguno a los abismos presentes siglos tras siglos de búsqueda.
Porque tu sangre me pertenece mujer serena, mujer ajena a mi realidad expuesta.
Soy quien vence las oscuridades latentes de tu alma cada vez que partes.
Finalizando tus periodos de vida en esta tierra.
Esperándote en otro tiempo u en otras realidades yo estaré siempre.
Seré un poeta, o un simple hombre solitario.
O tal vez un mendigo vagabundo oportunista de las ausencias.
El ermitaño que habita en una mirada y te conmueve con su presencia.
Solo tú sabes que es así…mujer espiritualmente bella y lejana.
Que admiras cada estrella, mientras la luna te cobija en la soledad de tus pensamientos.
Me alienta…conocerte como nadie jamás podrá en esta tierra.
Porque tú eres mi amada eterna…aunque filosofen, sobre quien eres.
Solo yo, tengo grabado tu nombre sobre mi piel trigueña.
Y tus besos en mi boca enmudecida por los siglos de existencia.
Tras los mas bellos y sublimes momentos vividos a través de nuestros poemas…
 
Me alienta...

Incomprensible...

 
Incomprensible…

Incomprensible esperar por ti mujer.
Porque vives solo en mi mente.
Los que me ven dialogar solitariamente en voz alta.
Se ríen de mi locura.
Algo que el mundo jamás comprenderá de este amor.
Entre el hombre que no tiene sombra.
Y la mujer que espera sin saber porque todo debe ser así.
De mi constante deambular por siglos de incomprensión.
Sesgando vidas anónimas carente de realidad.
Soy la noche oscureciendo miradas atónitas.
Y la última caricia real con tanto aprecio y deseo.
Que jamás obtuvieron en su negada existencia.
Pero tú eres real y no puedo llegar hasta ti.
Incomprensible esperar por ti mujer.
Aunque dentro de tu ser mi nombre despedacé tu corazón.
Y que tengas que dormir abrazada a una mera ilusión.
De que lo nuestro sea real.
Seguiré hablando solo y escribiendo poemas por ti.
Pero juro jamás decir tu nombre.
Porque solo tu, la luna y yo…sabemos de nuestro amor.
Incomprensible que un vampiro sea real.
Mas aun si se enamoro, sin razón de una lejana mujer.
Que solo lo nombrara en los brazos de otro hombre al hacer el amor.
Incomprensible…
 
Incomprensible...

Humanízame...

 
Humanízame...
Con un leve soplido de tus labios bríndame aire.
Con una lágrima colmada de emoción bríndame el agua.
Con tu piel ardiente bríndame el fuego.
Con tus manos arroja sobre mi tumba un puñado de tierra.
Y libérame de las ataduras que me niegan tu presencia.
Humanízame mujer que deseo estar a tu lado.
Porque desde este lado del monitor no soy nada.
Aunque implore con mis poemas por tu amor.
Solo tú puedes calmar mi ansiedad de sangre.
Y mi temor al sol…
Humanízame…por favor.
No quiero ser quien te espía sin poder acariciar tu piel.
Ser solo un recuerdo girando sin cesar en tu pensar.
Encadéname a ti, si eso fuera necesario.
Y que este poeta no pueda ya escaparse en su mar de letras.
Y que el hombre solitario vuelva a encontrar la puerta que un día se cerró.
Convirtiéndolo en un vampiro sediento de pasión…
Humanízame…hazlo esta noche.
Juro amarte sin temer a despertar otra vez…
 
Humanízame...

Mensajes ocultos...

 
Mensajes ocultos…

Mensajes ocultos son aquellos que no se pueden ver pero se sienten.
Son como los gritos expresados con señas en el lenguaje de las manos.
Es el eco ininterrumpido de la agonía ante el abismo de dormir otra vez solo.
Recordar tu nombre cuando menos lo pensé y querer atraparte tirando brazadas a la nada.
Que difícil hacerle comprender al cuerpo, lo que el alma se permite ante la distancia.
Es despertar en la búsqueda de ese aroma que soñé y la humedad de mi lúgubre morada sea lo real.
Descubrir que mi piel ya no percibe el calor por estar tan helado mi corazón.
Ver pasar los segundos tras minutos cada vez más efímeros y tú partiendo un poco más lejos de mí.
Millones de letras tratando decir mucho más, pero tanta mudez a la hora de nombrarte.
Esos son los mensajes ocultos que no se pueden ver, pero tú si lo sientes.
Es así mujer, esto no es un sueño ni una pesadilla difícil de evitar.
Es la necesidad de buscar entre nuestras ropas algo que nos delate que somos reales.
Y que vamos por algo más bello que un sinfín de mensajes ocultos.
Escritos en improvisados poemas lanzados al mar de la ilusión.
Esperando que lo recojas a la vera de tu imperiosa necesidad de amar.
Sabiendo que en otro lugar siempre estaré buscando tus huellas en la arena.
En mis interminables caminatas nocturnas de luna llena…
Mensajes ocultos que estarán marcados eternamente en tu cuerpo.
Y en mi boca, el mas bello sabor de tu piel suave y fresca.
De esos encuentros entre la dama y el vampiro…
 
Mensajes ocultos...

No despiertes...Por favor.

 
No despiertes… Por favor.

La noche caía como una catarata de sombras sobre la ciudad.
Un rojizo adiós se despuntaba en el horizonte ahogándose en el mar.
De un adiós perpetuo y único sin repetición.
Este fin fue anunciado con la llegada del sol a tus ojos.
Es terrible ver llegar el fin y que no se repetirá otra vez.
Eres tu sola, frente a la llegada de la noche también única e irrepetible.
Como la lagrima que rodo por la mejilla y ya no volverá atrás.
Fue un adiós tan permanente como esa palabra no escrita en este poema.
Que pudo ser tu nombre y ya no será devuelto al hoy.
Porque con cada segundo avanzado ya nada se podrá volver atrás.
Perdóname mujer por ser parte de tu soñar.
Porque pertenezco a lo irreal que jamás tuvo tiempo atrás.
Solo soy un poema escrito en la arena a la espera de la ola.
El cual se borrara sin dejar huellas de su existir.
Es difícil para la comprensión de un mortal aceptar que soy.
Si realmente he sido un vampiro colmado de soledad.
O un empedernido escritor cansado de su triste realidad invitando a soñar.
Y mejor no hablar del hombre que sigue ilusionado con un bello y gran amor.
Que solo lo haya, una vez que el sol dice adiós en cada sueño.
No despiertes…Por favor.
Que en los sueños nunca se dice adiós, definitivamente mujer.
Ahora estarás preguntándote si este poema es para ti.
Y te diré, que solo escribí la realidad de un despertar en soledad.
Lo cual me pone frente a las agujas de un reloj sanguinario asesinando la razón.
Sin tu presencia real en mi existir…
Aunque mis letras calen hondo tu emocional sentir.
No despiertes mujer…Por favor.
Para poder seguir amándote una noche más.
Donde el tiempo jamás es el dueño de la verdad.
Ni quien enciende tu real necesidad de mi apasionado besar.
A la orilla del mar viendo apagar el sol sobre tu desnuda piel.
A la cual le otorgo mi oscura pasión sin temor al adiós…
 
No despiertes...Por favor.

Finges no verme...

 
Finges no verme…

Finges al mirarte desnuda frente al espejo, que no me ves.
Provocativa con tu pelo suelto y esa mirada endemoniadamente bella.
Eres la conjunción de inocencia angelical y salvajemente pasional.
Para ser descubierta, desnuda frente a una luna sedienta de placer.
Tu cuerpo evidencia exacta de un tiempo sabiamente recorrido.
Que me regala la sabiduría de tu sexo tímidamente oculto.
Por la perfección de tus piernas temblorosas esta noche.
Porque aunque te cueste creer estoy aquí a tu lado.
Admirando tú piel la cual me otorga el bello aroma de fragancias naturales.
Tu voz me traslada a otro tiempo donde las palabras eran como el sonido del agua de la cascada.
Que encierran la sabiduría de un tiempo inexistente pero grabado en ti mujer.
Deseo esta noche sembrar sobre tu cuerpo fértil mi pasional sentir.
Y cosechar juntos los más bellos vestigios de una noche sin igual.
Donde se conjuga lo real y lo irreal de amarnos aun a kilómetros de distancia entre si.
Busca en tu habitación hallaras un mensaje concreto de mi visita.
No temas si hallas un cabello canoso en tu cama, solo vuélvete a dormir, porque estoy aquí.
Envuelto en tus sabanas blancas de tu cama, orientada hacia el sur.
Aunque se muy bien, mi amada mujer.
Finges no verme…para resistir, ante tus ansias de mi pasión.
 
Finges no verme...

Que tengo de vampiro...

 
Que tengo de vampiro…

Acaso te atrae mi mirada sin haberla visto antes.
Mis palabras se apoderan de tus entrañas y te convida pasional sentir.
¿Mi boca con sabor a sangre te beso alguna vez?
Y si no lo ha hecho porque juegas con mi boca en tus sueños.
¿Mi piel te da calor y te genera excitación?
Y porque, en tus sueños te aferras a mi cuerpo bella doncella.
Y me descubres amándote con inusitada pasión.
Mis letras son flechas colmadas de éxtasis.
Que se clavan en tus retinas cansadas de leer nada.
Temes que divulgue esas noches donde la luna donde ingresa a tu intima caricia.
Y revele que tú me nombras cerrando tus ojos, mientras colmas de humedad tu ser.
Con ese precioso néctar ofrendado tras la agonía del mas extenso gemido.
Quieres que le cuente al mundo de esa cicatriz que nadie ha visto.
O le diga de tu llanto en la soledad mas absoluta.
O que divulgue que detrás de esa mujer segura en si misma hay una mujer muy sensible.
Dime mujer acaso dudas quien soy…
Solo mira a la cortina de tu ventanal en ella hallaras mi señal de que estuve ahí.
O mejor mírate al espejo desnuda y sabrás porque noche tras noche vengo por ti…
El poeta que vendió su existencia mortal.
Para ser el vampiro de tu pasión…
 
Que tengo de vampiro...

Te espero...

 
Te espero…

Ya sin el deseo de salir en la búsqueda de un amor.
Sirvo dos vasos con brandy, colocándolos a una distancia propicia en la gran mesa.
El crepitar de la leña encendida acompaña mi andar lento.
Sobre el tapete color rojo punzo.
Una enorme lámpara de hierro forjado con sesenta candelabros.
Solo tiene la cuarta parte encendidos.
Y una suerte de penumbra envuelve a la gran sala.
Donde príncipes y doncellas de la oscuridad convivieron por siglos aquí.
Aunque me vean solo, jamás lo estuve…ni lo estaré.
Hoy decidí no salir en la búsqueda de quien amar.
Esta noche será diferente lejos del mundanal silencio de la nocturna ciudad.
No deberé ensayar frases poéticas en la búsqueda de un amor transitorio.
Ni trasladare el aroma impregnado en mi piel de una lejana mujer.
Porque tú esta noche vendrás por mí.
Entenderás que tu desnudez es importante cuando uno la logra hallar.
Con el consentimiento y no por la perdida de la razón.
Ven a mí despojándote de todo temor.
No soy el peor, ni el mejor hombre en tu vida.
Solo seré tu hombre esta noche para ti.
Te descubriré desnuda cuando tú lo indiques y te besare como tú lo desees.
Será mía, pero antes estarás segura de tu entrega.
Danzaremos una melodía solo escuchada por nosotros dos.
Y beberemos brandy frente al candente fuego de la hoguera.
Ven esta noche estaré aquí esperándote, donde solo tu realmente sabes bella mujer…
 
Te espero...

Una fotografía...

 
Una fotografía…

Una fotografía descansa dentro de un cajón.
En ella alguien especial calla su voz.
Es el retrato instantáneo de una milésima de segundo.
De una vida extensa colmada de millones de instantáneas.
Pudo ser de un eslabón necesario para decir presente.
Lejano en el tiempo como la de un antepasado.
O la de un recuerdo de mi misma infancia.
Pero no es, solo una fotografía.
Es una imagen que dice más que mil palabras.
Fue el fruto de un hurto en mis noches de solitario peregrinar.
Anduve por la cornisa de un barranco tan trágico llamado amor.
Nadie jamás abrirá ese cajón donde la deposite.
Será el recuerdo de una noche donde se me esfumo la razón.
Y la robe pensándote eternamente mía.
Y solo me lleve un instante de tu inmensa vida.
Creyéndome dueño absoluto y solo conocí una pose.
Una mirada, una mueca de tu sonrisa.
Un instante de tu respiración retenida y tu cabello inmóvil.
Y el color de tu rímel iluminado por un haz de luz ficticia.
Es de una primavera o de un otoño sin terminar.
Eres tú a quien admiro cada noche antes de partir.
Dejándola en el lugar más seguro.
Donde este inmortal vampiro solo te puede hallar.
Que es mi propio corazón…donde tú inmóvil esperas por mí…
 
Una fotografía...

Sorprenderte...

 
Sorprenderte…



Sorprenderte es mi asignatura pendiente.

Por la cual escribo cada noche sentado al borde del féretro.

En mi morada ya no quedan paredes libres de escrituras.

En lo cual falte tu nombre mi amada mujer.

He escrito miles de poemas con lo que veo de ti a cada instante.

Nadie te conocerá jamás, como yo te conozco a ti.

Se de tu posición al dormir aferrada a la almohada.

Y de lo paciente que eres al limpiar tu rostro antes de acostarte.

He tomado del vaso con agua helada por las noches y de tu jugo de frutas al amanecer.

Conozco el aroma de tus lociones y el gusto por las flores frescas.

Y tú reverenciar al despedir el día.

Y de tu pasión de ver terminar las velas en esas noches de insomnio.

Perdón por mi indiscreta mirada tras las cortinas de tu baño.

Y esa sensación que alguien te observa haciéndote distraer de tu matinal

higiene.

Perdón por hacer saber tu fastidio al espejo cuando recién te levantas.

Porque para mi sigues bella, aun con el desorden de tu cabello.

Se mas de ti que lo que tu puedes creer, aunque vivo a centímetros de mi féretro.

Vuelo con mi mente a tu lado siempre que me nombras y eso me permite verte mujer.

Sorprenderte seria mi asignatura pendiente, si pudieras recordar cuantas noches te he amado.

A la luz de una luna serena y altiva que pende de un hilo solo para nosotros.

En esas noches donde tu cama deja de ser fría.

Para dar vida a los más bellos momentos jamás vividos entre una bella mujer y un vampiro solitario.

Que todo lo ve desde un lugar no tan lejano…

Porque gracias a tu deseo estoy cada noche a tu lado...
 
Sorprenderte...

Mañana...

 
Mañana…
¿Habrá otro despertar?
Si tú lo sabes, no dudes en esperar por mí.
Aférrate al sueño más bello donde me ves llegar.
Con mi inocente sonreír.
Y mi mirada colmada de vida.
Soy quien tú crees amar.
Que tan solo mañana podrá ser el día.
En el cual los sueños se hacen realidad.
Y la ilusión deja de ser…
Mañana…
¿Habrá otro despertar?
Si alguien lo sabe lograra ser feliz…
Porque el hoy esta por finalizar aun en soledad.
 
Mañana...

Te tuve...

 
Te tuve…

Acorralada entre mis brazos te viste en el gran espejo.
Y tus gritos atrapados en mis labios al besarte no hallaron salida.
Aunque tus manos hincaban sus uñas sobre mi pecho sangrante.
Aumentaba mi excitación tan demencial como celestial.
Creíste poder volar cuando estuviste libre ángel de luz.
Convertida provocativamente en una bella mujer.
Tu desnudez absoluta empaño los vidrios gélidos del ventanal.
Ante tanta calor de tu humectada y ardiente piel.
Que indujo al vampiro a sacrificar sus ansias de sangre por amor.
Algo que solo tu pudiste transmutar de mi ser oscuro y sanguinario.
Te tuve…sentada frente a mí, en esa cama.
Donde los barrotes hacia la libertad fueron limados por tan bella pasión.
Entre dos seres opuestos como el sol y la luna o la noche yel día.
Tú eres bálsamo para mi cuerpo encendido y yo soy la hoguera de tu fría realidad.
La de amar nombrándome en tu mas intima soledad.
Hubo mil maneras de contar esta historia hecho poema.
Pero solo halle una puerta abierta para volcar mi inspiración.
Es decirle al mundo que tú fuiste mujer, abrazada a mi cuerpo desnudo.
Dejando caer tus alas del ángel, que un día fue cruzándose por mi camino.
Con un mandato divino de paz y amor.
Perdiendo su razón de ser por el simple hecho de amar.
Al mismísimo vampiro que juro no herirte con su ancestral necesidad.
De inmortalidad, mi bella y amada mujer…
Te tuve…acorralada entre mis brazos brindándote mi amor.
Y eso fue mas bello de lo que el mundo pueda imaginar.
 
Te tuve...

Encantamiento...

 
Encantamiento…


Encantamiento producido por el papel vacio sin memorias.
Que transmite emociones vividas por ausencias mismas, de la tinta.
Ilógica reflexión sobre la nada misma, carente de presente.
A donde quiere llegar, quien ve en el vaso vacio como se desbordaría colmado.
Esa es la existencia de los sentimientos generados ante la nada.
Porque en la nada hay un todo, invisible para los ojos y no para el alma.
Donde radican las emociones más valederas, donde no hay finales, ni pérdidas.
De que sirve gritar ante el barranco del olvido, si mi voz volverá vacía.
Pregúntate mujer porque escribo sin tinta, ni pluma en tu corazón exaltado.
Será tal vez el único idioma que tu ser comprende, cansada de tantas palabras irreales.
Cierta magia envuelve tu benevolencia, con mi malicia oscura.
Serás acaso el principio de una lucha interna, donde las fuerzas se atraen a si misma.
Eres ligeramente frágil, ante la dureza de un ser rudamente atraído por los silencios.
Que hoy escribió solo para ti, para no dejar un espacio en blanco en tu triste mirada.
Fuegos que nada quema, aguas que nada apagan esa será la verdad.
O el encantamiento del papel vacio, que dice más que mil voces.
Entre dos seres tan desiguales y lejanos que emulan la noche y el día.
Tras el perverso juego de las palabras escritas en la punta de una daga.
Que todo lo traspasa…
Encantamiento es lo que sufre la pluma danzando sobre la hoja vacía.
Y nuestro despertares solitarios aun empapados de deseo…
 
Encantamiento...

La luna roja...

 
La luna roja…

Otra noche se vuelca sobre mi atril donde hoy deseo pintar la más bella obra.
Fueron cientos de siglos a la espera de este instante.
Este todo listo, la blancura pálida e inerte de la hoja blanca en el atril.
Es la premisa, no debe faltar en la paleta los colores primarios.
El lienzo de algodón para esfumar y la laca para dar el final.
Solo faltas tu, con tu desnudo cuerpo y tu cabello suelto.
Todo es una suerte de armónica conjunción.
La noche, las velas encendidas, el crepitar continuo de los leños ardiendo en la hoguera.
Montículos de nieve sobre el gran balcón derritiéndose lentamente por acción del viento.
Que arrastro consigo las nubes colmadas de nevisca hacia el océano.
Los picos de las montañas lejanas donde la imagen de una luna asomándose.
Es todo lo que tantos siglos espere al son de una melodía elegida para tal ocasión.
Y es hoy, la noche y el deseo se consume con el sabor ardiente de un ron.
Mis pasos van desde la puerta de ingreso y el balcón, mis manos se aprietan ente si.
No son nervios, ni es ansiedad, es necesidad de que tu llegues prontamente mujer.
No hay en el reloj antiguo necesidad de avance, todo se freno porque la hora indicada será firme.
Sin atenuantes estarás tu, completamente desnuda a la luz de las velas.
Una hoja en blanco con real ansias de ser colmadas con pintura.
Una luna camino a su amado opositor transita por el cielo azabache sobre un camino de estrellas.
La música se hace presente con demoniacas melodías.
Y el viento hace ingresar una ráfaga de nieve helada conmoviendo al pabilo de las velas.
Hasta ocasionar la muerte súbita de las llamas dejando en penumbra la habitación.
Solo el juego de unas llamas sobre los troncos en un aquelarre de sonidos y ardor.
Dan una leve iluminación sobre ese cuerpo perfecto de mi amada mujer.
Sus senos están sumamente erectos, y su desnudes deja ver su pelvis colmada de bello.
La desnuda mujer, como la pintaron otros cientos de pintores en sus noches de exacerbadas agonías.
Ella será retratada de una manera única por quien tanto la anhelo desde tiempos inmemorables.
Aunque celebres reinas y princesas le hayan ofrecido sus reinados jamás asedio, por ser ella la elegida.
Hoy es la noche acordada la luna plateada dejara de serlo, por su encuentro con el sol de enero.
De este lejano punto de un Europa invernal atestada de conflictos lejanos a este encuentro.
El ritual da comienzo en las penumbras de la noche, pintare con mis manos ese lienzo preparado.
Entre besos pasionales y caricias colmadas de colores,tomare cada centímetro de tu piel y el contorno de tu cuerpo.
Nos amaremos desnudos en el refriego mas bello donde uno pierde el sentido del tiempo y lo que realiza.
Mientras que la luna deja de ser plateada por la penetración potente del sol en el mas aletargado eclipse de la historia.
La luna queda totalmente roja de placer y tu cuerpo ya retratado en esa hoja, dejando ver, lo que tú no entiendes.
De donde proviene ese hilo rojizo que recorre tu pecho…
Es lo mas bello ocurrido mi bella doncella, que eres inmortal para amarnos eternamente.
Aunque tu cuello evidenciara mi mordida para siempre…como esa luna roja en el horizonte...
 
La luna roja...

Despertando...

 
Despertando…

Despertando admirando tu piel tan suave y bella.
Recordado esos momentos de antaño donde te perdí.
Se que parecerá repetitivo leer de nuestra historia de amor.
Y de nuestras distancias, es que la vida es tan corta y todo se repite.
Como un carrusel girando sin parar, viendo las noches apagando los días y las vidas.
De quienes se creyeron dueños de su existencia.
En el firmamento las auroras marcan finales de sueños bellos.
Donde desaparecen los besos pasionales y las caricias incomparables.
Que se ofrendan los que se aman tras las cortinas de la irrealidad.
Porque es muy difícil hallar quien nos ame con la misma intensidad.
Con lo cual uno desea entregarse, porque la vida es así.
Aunque hoy tenga cientos de detractores, no hay parejas realmente tan equilibradas.
Para sumar pasión, deseo amor y entrega igualitaria.
Y si lo hubiera, jamás será eterno ese sentir.
Porque siempre uno deberá claudicar ante el otro.
Para mantener a flote el navío que navega por distintos estados emocionales.
Se, que despertando a tu lado seremos felices por un instante.
Porque esta vida es demasiado corta.
Para un amor que traspaso las fronteras del tiempo y las lógicas distancias.
Sin añorar ser eternamente, hoy te digo te sigo esperando.
Despertando cuando el resto dice adiós.
Para invadir tus sueños desde otras épocas y en futuros lejanos.
Donde seguirás amando a quien rosa tu piel desnuda en las noches de luna.
Sin poder decir su nombre por temor a despertarte…
 
Despertando...